
16
INVESTIGACIÓN ORIGINAL / ORIGINAL RESEARCH Llanos-Villadoma A. et al.
Sobrecarga y procrastinación en trabajadores de
una universidad privada de Huancayo, 2024
Visionarios en ciencia y tecnología 2025; 10:15-22
INTRODUCCIÓN
Los trabajadores administrativos enfrentan
una elevada carga de trabajo derivada de las
exigencias institucionales, el cumplimiento de
metas de productividad y la necesidad de conciliar
las responsabilidades laborales con las familiares.
Estas condiciones pueden afectar su salud mental
y su desempeño laboral, por lo que resulta
indispensable que las organizaciones reconozcan los
derechos y responsabilidades de sus colaboradores,
implementando estrategias que prevengan la
sobrecarga laboral.
En la actualidad existe escasa evidencia cientíca
que analice de manera conjunta la sobrecarga laboral y
la procrastinación. No obstante, diversos estudios han
abordado ambas variables de forma independiente. En
el contexto peruano, una investigación realizada en
una empresa privada encontró que el 37,6 % de los
trabajadores tendía a postergar sus actividades hasta
el último momento (Benavides y Espinoza, 2019).
Asimismo, en dos instituciones educativas del distrito
del Callao se evidenció que el 45,5 % de los trabajadores
presentaba un alto nivel de procrastinación (Soto,
2017).
Por otra parte, Castillejo (2022), señala que existe
una correlación entre la carga de trabajo mental, el
desgaste laboral y el compromiso organizacional,
observándose que una mayor carga de trabajo se asocia
con mayores niveles de presión, estrés y demandas
cognitivas.
En relación con la procrastinación laboral, Trebejo
(2020) concluyó que no existe una correlación
estadísticamente signicativa entre ambas variables.
Sin embargo, encontró una relación inversa y
signicativa entre la satisfacción laboral y las
dimensiones de la procrastinación laboral, así como
entre la procrastinación y la satisfacción laboral.
Respecto a la sobrecarga laboral, Estrada (2020),
sostiene que una asignación inadecuada de tareas
ocasiona un desaprovechamiento del recurso humano
y limita el desempeño del trabajador debido a factores
como la fatiga, el estrés laboral y el agotamiento. Estas
condiciones generan insatisfacción e incumplimiento
de objetivos tanto individuales como departamentales
y, de no ser atendidas oportunamente, continúan
afectando el desempeño organizacional en cada ciclo
laboral.
De igual manera, Sipión (2019), concluyó que la
sobrecarga laboral produce efectos negativos sobre
los trabajadores, reejándose en menores niveles de
satisfacción laboral, desempeño, productividad y
motivación; deterioro de las relaciones interpersonales
con compañeros, supervisores y familiares;
incremento del estrés, agotamiento emocional y fatiga;
disminución del rendimiento laboral y de la orientación
al cliente; mayor intención de abandonar el empleo,
incremento del absentismo y reducción de conductas
organizacionales positivas, como la conciencia, la
deportividad, la cortesía y la lealtad organizacional. En
consecuencia, la autora arma que las repercusiones
de la sobrecarga laboral afectan de manera transversal
a los diferentes sectores económicos.
Desde el punto de vista conceptual, la sobrecarga
se dene como el grado en que la persona cuidadora
percibe que las actividades de cuidado repercuten
sobre su salud, su vida personal, social y económica.
Asimismo, la sobrecarga se entiende como el conjunto
de situaciones estresantes derivadas del cuidado de
otra persona (Prieto-Miranda et al., 2015).
Por su parte, Ackerman y Gross (2005) denen
la procrastinación como la tendencia a posponer
deliberadamente la realización de una tarea que se
encuentra bajo el control del individuo, reemplazándola
por otras actividades o retrasando su inicio hasta el
último momento, e incluso dejando de realizarla. En el
ámbito laboral, Metin et al., (2016) la describen como
«la postergación de la acción relacionada al trabajo
al comprometerse intencionalmente (conductual o
cognitivamente) en actividades no vinculadas a aquel,
sin intención de perjudicar al empleador, empleado,
trabajo o cliente».
En los últimos años, las organizaciones han
experimentado importantes transformaciones derivadas
de los cambios tecnológicos, sociales y económicos
propios de la era digital. Estas modicaciones han
incrementado las exigencias laborales para alcanzar
mayores niveles de productividad, favoreciendo
situaciones de sobrecarga laboral. Como consecuencia,
se han ampliado las jornadas y el volumen de trabajo,
generando tensiones y conictos que incrementan los
niveles de estrés y afectan negativamente la salud
física y mental de los trabajadores, manifestándose en
problemas como ansiedad, insomnio, fatiga, depresión
y absentismo laboral.
En este contexto, el propósito de la presente
investigación fue establecer la relación entre la