
INVESTIGACIÓN ORIGINAL / ORIGINAL RESEARCH
Junchaya Yllescas V. et al.
Visionarios en ciencia y tecnología 2021; 6:32-37.
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Factores que contribuyen al incremento de infectados
covid-19 en las diferentes familias de Latinoamérica
de la mascarilla, como el coste, la incomodidad, el
uso inadecuado, la limpieza, el reciclado y sobre
todo, que no todo el mundo la tolera ni es utilizable
en todas las circunstancias; siendo importante
que se continúe promoviendo que la mascarilla,
utilizada correctamente, es la estrategia preferente
para asegurar la protección de la comunidad (5). En
cuanto a los protectores faciales, Armando indica
que es muy distinto, gracias a su ltro de nanobras
de polipropileno, garantizado para no dejar pasar
microgotículas, aunque no sirve para gases o vapores,
a pesar de crear un sello hermético de boca y nariz que
incomoda en uso prolongado, y aunque son más caras,
se consideran reusables (6).
Otros trabajos señalan los efectos negativos del
uso prolongado del mismo cubrebocas o mascarilla,
aduciendo que el aliento las humedece y eso
favorece la creación de reservorios para diversos
microorganismos, por lo que se recomienda usarlas
por tiempo limitado o cambiarlas, además de cuidar
otras medidas, como no tocarla por el frente al
quitársela, proceder a desinfectarla, con varios
métodos, sumado a la contaminación registrada en
varias playas del mundo con los desechos y con los
justos reclamos del personal de salud a nivel nacional
e internacional (7). En consecuencia es importante
evitar el riesgo de contagio de la población , por
ello el utilizar medidas de protección adecuado de
acuerdo al nivel de exposición, permitirá disminuir
la posibilidad de enfermar de COVID 19 dentro y
fuera de su lugar de trabajo o vivienda. En cuanto a
que un 16 % respondieron que no utilizan el lavado
de manos, cuando Gabriela et al., mencionan que en
lavado de manos al emplearse el uso de desinfectante
este permite la inactivación del coronavirus SARS-
COV-2; así también el Programa sobre Saneamiento
e Higiene de la UNICEF, reere que nuestras manos
son la principal herramienta de trabajo porque las
utilizamos para un sinfín de actividades, muchos
gérmenes, bacterias y virus pueden impregnarse en
ellas y al momento de tocarnos la cara, los llevamos
a las vías de acceso a nuestro organismo. Es por ello
que “un gesto tan simple como lavarse las manos con
agua y jabón puede ser clave para la supervivencia de
millones de personas, sobre todo de los más pequeños
(8).
Si bien es cierto, los usuarios del Facebook de
diversos países de Latinoamérica, respondieron como
factores culturales de la COVID-19, que un 55 % no
les interesa respetar las normas, cuando el estudio de
Jara (9), quien demuestra que el incumplimiento de
normas por parte de los peruanos inuye en el aumento
de números de casos por COVID-19 de igual forma,
la falta de empatía se vincula con la inconciencia
social de los jóvenes debido a que deciden ignorar
las normas y preeren divertirse, poniendo en riesgo
a las personas que lo rodean. Asimismo, con la
investigacion Pichihua (10), cuando menciona que el
coronavirus ha impactado muy fuertemente en países
de Latinoamérica como Chile, Perú y Argentina por
la falta de respeto en cuanto a las limitaciones a la
libertad de los ciudadanos con el objeto de controlar
la propagación de aquel. En tanto la percepción de los
usuarios resulta asertiva.
La respuesta como factores ambientales, que un
74 % considera que la contaminación ambiental tiene
que ver con el aumento del COVID – 19, como el
estudio de Arango et al., quienes demostraron que la
contaminación ambiental se convirtió en un efecto
facilitador de la pandemia pues la transmisión
por contacto entre humanos a través de aerosoles
representa la vía de contagio, de tal forma que obligó
al distanciamiento y coninamiento preventivo,
medida que logró hacer evidente la pobreza, la
inequidad y la desigualdad que se vive globalmente
(11); así también con la investigación de Linares
et al., cuando señalan que en diversos artículos se
muestran una relación entre la mala calidad del aire
y la infección por COVID-19; hasta el punto que la
Universidad de Harvard publicó un estudio realizado
en Estados Unidos sobre la posible relación entre la
exposición a partículas nas (PM2,5- partículas de
diámetro aerodinámico inferior a 2,5 micras) y la
mortalidad por COVID-19 (12). Además de acuerdo
a tabla 4, de este estudio otro 59 % responde que la
población de zona de vivienda urbana es la que más
se contagia de la COVID – 19; no obstante Issn et
al., (13), mencionan que la pandemia golpeará con
mayor fuerza a personas más vulnerables, muchas de
ellas viviendo en asentamientos informales y barrios
marginales en las ciudades debido a que estas áreas
están densamente pobladas, con sistemas de transporte
público masicados, poca o ninguna gestión de
residuos, ausencia de servicios básicos y viviendas
decientes, igualmente Rodríguez considera que los
elementos que interaccionan en el espacio denen
el estado de salud de la población, por tanto una
enfermedad afecta más a un grupo de población de
acuerdo a la interacción del ser humano, el entorno,
el proceso de salud y la enfermedad por tal sentido las
persona más vulnerables viven en zona urbana (14).
De otro resultado, un 49 % considera que el aire es
el elemento contaminante que contribuye al contagio