
INVESTIGACIÓN ORIGINAL / ORIGINAL RESEARCH
De La Calle Castro A. et al.
Conocimiento y práctica del uso de equipos de protección personal en el contexto covid 19 en
el personal de salud del servicio de UCI del Hospital El Carmen Huancayo 2020
Visionarios en ciencia y tecnología. 2021; 6:9-14.
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INTRODUCCIÓN
A nivel mundial un informe de la Pan American
Health Organization (PAHO) menciona que a nes del
pasado año en el mes de diciembre es identicado un
nuevo coronavirus o SARS-CoV-2 que es el agente
etiológico de neumonía (COVID-19) en la China
ciudad de Wuhan, Hay incertidumbre en relación a
la historia natural de la enfermedad, así como de los
mecanismos de transmisión del virus y su diseminación
del virus. En el mes de febrero del 2020, en China se
publicó un estudio con 72 314 casos registrados, de los
cuales 44 672 (62%) se diagnosticaron como SARS-
CoV-2 (1).
Para el uso de los equipos de protección personal
(EPP) la Organización Mundial de la Salud (OMS)
dio a conocer recomendaciones tanto en los centros
sanitarios como en los domicilios, así como durante la
manipulación de mercancías. Además, se analizan las
interrupciones actuales que sufre la cadena mundial
de suministro y se tratan aspectos que cabe tener
en cuenta para tomar decisiones durante periodos
de escasez grave de estos equipos. en vista de ello
sugiere la OMS aplicar estrategias para mejorar su
disponibilidad. Por ejemplo, conviene reducir hasta
lo indispensable la necesidad de EPP en los entornos
de atención sanitaria, asegurarse de que los EPP se
utilizan de forma racional y correcta y coordinar los
mecanismos de gestión de la cadena de suministro (
gura 1) (2).
En el Perú, se aplican las normas internacionales,
sin embargo, en el mes de marzo del 2020 se buscaron
protocolos de manejo, guías de práctica clínica, y
documentos técnicos que aborden los procedimientos
a seguir para el uso de EPP por el personal de salud
asistencial ante casos sospechosos, probables o
conrmados de COVID19 (3).
En el Hospital El Carmen el personal ha seguido
las normas nacionales para el uso de Equipos de
Protección Personal para hacerlas llegar al personal
de salud, pero es necesario conocer cuánto de su uso
conocen cuánto es usado por el personal de la Unidad
de Cuidados Intensivos, el área de mayor riesgo.
En el contexto de esta nueva enfermedad conocida
como COVID 1, con su agente etiológico SARS-
CoV-2, el uso de equipos de protección personal es una
herramienta ecaz para la protección del personal de
salud que se encuentra en la primera línea de atención
y manejo de pacientes críticos en las Unidades de
Cuidados Intensivos. Conocedores de la alta demanda
de pacientes que requieren el ingreso a las unidades de
cuidados intensivos generando el incremento de riesgo
de contagio de médicos, enfermeras y técnico de
enfermería y según el reporte de colegios profesionales
a la fecha hay una gran cantidad de personal contagiado
y un número considerable de defunciones.
Un antecedente de estudio es el de la Organización
Mundial de la Salud, en la investigación Uso
racional del equipo de protección personal frente a la
COVID-19 y aspectos que considerar en situaciones
de escasez graves, 2020 (4).
Donde los resultados y conclusiones principales
fueron que al momento de considerar si se adoptan los
métodos descritos, el manejo de las mascarillas durante
el procedimiento de descontaminación es un paso
crucial, debiéndose evitar una manipulación excesiva.
Además, deben existir sistemas para inspeccionar
meticulosamente las mascarillas antes de cada ciclo de
reacondicionamiento a n de comprobar la integridad
y el mantenimiento de la forma; si las mascarillas
están dañadas o no son aptas para su reutilización,
deben desecharse inmediatamente. Los principales
aspectos que deben tenerse en cuenta para considerar
aceptable un método de reacondicionamiento son:
1) ecacia del método para desinfectar/esterilizar el
equipo; 2) el mantenimiento de la ecacia ltrante
de la mascarilla; 3) la conservación de la forma de la
mascarilla y por ende de su ajuste; y 4) la seguridad
para el usuario de la mascarilla (por ejemplo, toxicidad
después del reacondicionamiento). Los siguientes
métodos deben evitarse porque dañan las mascarillas
o provocan toxicidad o pérdida de ecacia ltrante:
lavado, esterilización por vapor de agua a 134 °C,
desinfección con lejía/hipoclorito sódico o alcohol,
e irradiación en hornos de microondas. Los hornos
de microondas han demostrado cierto efecto biocida
cuando se combinan con humedad gracias al efecto
combinado de la radiación y el vapor de agua caliente;
sin embargo, algunos problemas que deben tenerse en
cuenta son: i) la falta de un examen sustancial de las
capacidades de radiación de los hornos de microondas
convencionales en relación con la desinfección de
mascarillas auto ltrantes, ii) la imposibilidad de
garantizar una distribución uniforme del vapor de agua
y iii) el riesgo de que la banda nasal metálica pueda
entrar en combustión. El uso de radiación ultravioleta
podría ser una alternativa, aunque la baja capacidad de
penetración de la luz ultravioleta puede hacer que esta
no llegue al material interno de las mascarillas auto
ltrantes o no pueda atravesar los plisados o pliegues.
Otro antecedente es el del Ministerio de Salud del Perú,